Bandeja de entrada (1)

¡Vamos a jugar a un juego! Que levante la mano el que nunca haya recibido un e-mail en cadena. Apuesto a que nadie la ha levantado. Y es que, hoy en día, este tipo de e-mails parece que están de moda. ‘Manda esto a 200.000 personas y tus sueños se harán realidad’ ‘¡Las brujas quieren concederte un deseo!’ ¿Pero de dónde nos hemos caído?

Pero, como en todo, hay gente que todavía se cree que por mandar un e-mail (que al fin y al cabo sólo son 0 y 1) se van a arreglar todos sus problemas, o el amor de su vida le va a llamar a las 12:00 de la noche para decirle cuanto le ama. Tonterías.

Y es que, además, te puedes encontrar con varios tipos de e-mails (como si no tuviésemos bastante…)

1. El niño enfermo terminal.
¿En serio se cree la gente que por mandar un e-mail, que además es gratis, el niño ese va a conseguir el suficiente dinero para que se cure? Es más, ¿acaso creen que se consigue dinero así?

2. Pide un deseo y si se lo mandas a un millón de personas se te concederá.
No comments…

3. Si no mandas este mensaje, te van a explotar los ojos.
Los ordenadores, hasta este momento, sólo son máquinas, no hacen magia… Así que no te van a explotar los ojos…

4. Esta carta lleva en circulación desde 1700…
¡Mis favoritos! Ahora la pregunta es, ¿desde cuando existe Internet en 1700?

5. Si no mandas este e-mail a 200.000 personas te cerrarán la cuenta de MSN.
Más de lo mismo…

Y la lista no acaba aquí. Habrá cientos de e-mail fraudulentos de este tipo circulando ahora mismo por la red. En fin… Por si queréis, aquí dejo una lista con varios de estos mensajes.

¡Salvemos al niño huérfano que le falta un pie!

Se casó sin saberlo…

Cuando lei la noticia no me lo podía creer. Parecía una pelicula de ciencia ficción, o algo casi peor, una pelicula de miedo.

Todo empezó en el metro de Madrid, donde alguien robó el abono de transporte de Noelia Carmena, una chica de 21 años, donde llevaba también su DNI. Al principio todo fue bien, denunció el robo, se hizo un nuevo DNI y todo quedó ahí. Aparentemente…

Pero, al ir a arreglar unos papeles, encuentra un proceso judicial que la acusa de ‘suplantación de personalidad, estafa y falsificación de datos’ (resumiendo, al parecer se había casado por conveniencia para que un inmigrante pudiese conseguir la nacionalidad). Y no sólo eso, después acudió a la comisaría más cercana a su casa donde fue detenida. Pasó la noche en el calabozo, y cuando la mañana siguiente compareció ante un juez para defender su inocencia, éste le declaró la libertad condicional y la obligó a asistir a un juzgado el 1 y 15 de cada mes a firmar. IN-CRE-I-BLE.

Pero los problemas no acabaron ahí. Más tarde se enteró de que se había celebrado una segunda boda con su DNI, y al parecer pueden estar preparando una tercera…

Está claro que hay que andar con pies de plomo…

Empezamos

Empezamos este nuevo blog, sin mucho que comentar

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